Esta carta está dirigida a los jóvenes de Antigua y Barbuda, animándolos a reflexionar antes de actuar. Subraya la importancia de la prevención de la violencia y de la educación para evitar perder vidas valiosas. Los autores hacen un llamado a una movilización nacional para ofrecer alternativas concretas a los jóvenes, creando oportunidades de educación, mentoría y actividades enriquecedoras. El futuro del país depende de sus elecciones.