El gobierno debe alrededor de 15 millones de dólares a la West Indies Oil Company después de haber subsidiado el precio de la gasolina y el diésel durante seis meses. Esta medida tenía como objetivo mitigar el impacto de los aumentos de los costos internacionales sobre los automovilistas. A pesar de un reciente aumento en los precios en las estaciones de servicio, el gobierno continúa apoyando al sector, aunque en menor medida. Las estaciones de servicio han experimentado recientemente cierres temporales debido a las reclamaciones de los operadores.