Los automovilistas deben prepararse para un aumento significativo de los precios del combustible, que alcanzará 7,50 dólares el galón. Este aumento, anunciado por un distribuidor, podría llevar a ajustes en los horarios de apertura y el personal de las estaciones de servicio. Los operadores de estaciones enfrentan costos fijos que no disminuyen a pesar del aumento de precios, lo que complica la gestión de sus negocios.