Los trabajadores agrícolas enfrentan un dilema peligroso entre el calor abrumador y la exposición a los pesticidas. La combinación de altas temperaturas y ropa de protección puede agravar los riesgos de enfermedades relacionadas con el calor. Expertos señalan que el aumento de las temperaturas intensifica la evaporación de los pesticidas, aumentando así la exposición de los trabajadores. La ausencia de legislación federal en los Estados Unidos complica la situación, dejando a estos trabajadores vulnerables.