China rechazó enérgicamente las alegaciones formuladas por algunos funcionarios estadounidenses, calificándolas de fabricaciones engañosas y prácticas de coerción unilateral. Durante una rueda de prensa, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores subrayó que las empresas tecnológicas chinas respetan las leyes locales y son reconocidas por sus tecnologías avanzadas. También criticó las acciones estadounidenses en América Latina, pidiendo un respeto mutuo por las elecciones de cooperación de las naciones.