El crecimiento de los alquileres vacacionales en las Exumas, tras el cierre de Sandals Emerald Bay, genera preocupaciones entre los operadores turísticos locales. Aunque esta tendencia ha permitido compensar parte de la pérdida de actividad, también da lugar a prácticas ilegales y desfavorece a las empresas bahameñas. Los actores del sector piden una regulación estricta para proteger la economía local mientras se prevé un futuro prometedor con la reapertura prevista de Beaches.