La crisis del turismo en Cuba se agrava, con una disminución del 65,1 % de los visitantes internacionales durante los nueve primeros meses de 2026 en comparación con el año anterior. Las sanciones estadounidenses reforzadas y el cierre de varios hoteles agravan esta situación. Las llegadas desde Canadá, Rusia y Estados Unidos han caído especialmente, poniendo en peligro una de las principales fuentes de ingresos del país.