El tribunal supremo de las Bahamas ha impuesto una orden de regreso al trabajo a los miembros de la Unión de Educadores, tras una huelga que ha causado perturbaciones en las escuelas públicas. La orden judicial prohíbe cualquier acción sindical, incluido el rechazo a trabajar. El Ministerio de Educación ha desplegado responsables para asegurar el buen funcionamiento de los establecimientos. Las preocupaciones de la unión sobre puestos vacantes y promociones están siendo revisadas.