La presidenta del sindicato de enfermeras, Muriel Lightbourn, sigue en funciones después de haber ganado una lucha legal contra miembros del consejo que deseaban su destitución. Un fallo declaró ilegal la suspensión de dos de sus colegas. La situación dentro del sindicato es tensa, con acusaciones de mala gestión financiera y alegaciones de difamación. Lightbourn planea presentarse nuevamente en las próximas elecciones, cuya fecha aún está por determinar.