Una película inspirada en un informe de la Universidad de las Naciones Unidas se proyectó durante la COP30 y en varios festivales europeos. Este documental destaca los desafíos que enfrentan los chinamperos de Xochimilco, al tiempo que suscita discusiones locales sobre la cultura y el medio ambiente. Ha permitido crear un diálogo entre los habitantes y los investigadores, fortaleciendo el reconocimiento de los saberes indígenas y de los problemas relacionados con la gestión de los recursos.