Los agricultores enfrentan un aumento de los robos de cosechas, un flagelo que impacta gravemente su actividad. Para combatir este fenómeno, se está considerando el uso de drones. Estos dispositivos podrían permitir una vigilancia eficaz de los cultivos, disuadiendo así a los ladrones. Los agricultores esperan que esta tecnología contribuya a asegurar sus producciones y a reducir las pérdidas económicas ocasionadas por estos actos malintencionados.