Un responsable rastafari ha expresado su indignación tras la incautación de cannabis en la isla. Considera esta acción como una violación de los derechos de los consumidores y de la cultura rastafari. Según él, esta represión va en contra de los valores de libertad y respeto que caracterizan su movimiento. Hace un llamado a un diálogo constructivo para una mejor comprensión de los problemas relacionados con esta planta.