Un fin de semana de fuertes lluvias causó inundaciones mortales en el Gran Cañón, resultando en la muerte de un hombre y la posible desaparición de alrededor de 15 personas. Las condiciones meteorológicas extremas han destruido puentes, dificultando el acceso para los excursionistas. Los equipos de rescate ya han evacuado a más de 60 personas, mientras que las búsquedas aéreas continúan. Se mantiene la vigilancia debido a nuevas lluvias esperadas.