La dirección de aduanas enfrenta un desafío importante con la jubilación de un tercio de su personal. Este fenómeno podría tener consecuencias en el funcionamiento de los servicios aduaneros. Las autoridades están considerando medidas para paliar esta falta de mano de obra, mientras garantizan la continuidad de las operaciones. La situación requiere una reflexión sobre la renovación de los efectivos.