Una carta conjunta ha sido entregada a las Naciones Unidas para denunciar el acoso sufrido por grupos sociales en Panamá. Este documento, respaldado por un instituto de derechos humanos, menciona operaciones de infiltración y vigilancia llevadas a cabo por agentes de la policía nacional. Estas acciones estarían destinadas a intimidar a movimientos sociales, afectando derechos fundamentales como la libertad de expresión y el derecho a la privacidad. También se plantean preguntas sobre el uso de tecnologías de vigilancia avanzadas.