China ha reaccionado firmemente a las recientes declaraciones de funcionarios estadounidenses sobre su cooperación con Cuba. Un portavoz de la embajada china ha denunciado el uso de la Doctrina Monroe y ha afirmado que cada país tiene el derecho de elegir a sus socios. Este comunicado también subraya la importancia del respeto a la soberanía nacional y critica las sanciones y la intimidación como herramientas de política exterior. La relación entre La Habana y Pekín se califica de estratégica y se basa en principios de igualdad y no intervención.