Durante una reunión dirigida por Xi Jinping, el Partido Comunista Chino evaluó la situación tras un grave desastre causado por un flujo de lodo en el Tíbet. El presidente ordenó operaciones de búsqueda para encontrar a los desaparecidos y envió al Primer Ministro al lugar. Las autoridades también decidieron proporcionar ayuda de emergencia a la región nepalí afectada y reforzar la vigilancia de los riesgos geológicos.