Desde agosto, la Guardia Costera china intensifica sus operaciones en las aguas orientales de Taiwán, con el objetivo de garantizar la seguridad marítima y proteger los derechos de los ciudadanos. El portavoz de la institución afirmó que estas acciones tienen como objetivo mantener el orden y salvaguardar la soberanía territorial de China. Además, se han hecho declaraciones sobre la posición de las autoridades taiwanesas respecto a la independencia, considerada contraria a la voluntad popular.