El proyecto de ley chino, compuesto por seis capítulos y 47 artículos, tiene como objetivo establecer principios y políticas para combatir la corrupción transfronteriza. Prevé mecanismos de trabajo, responsabilidades para las empresas y un fortalecimiento de la cooperación internacional. Esta iniciativa se inscribe en un marco legislativo más amplio, destinado a proteger los intereses de China y fomentar un entorno comercial saludable a nivel internacional.