El segundo trimestre del año estuvo marcado por una intensa violencia en Haití, que resultó en la muerte de más de 1400 personas y cientos de heridos. Los enfrentamientos entre pandillas, especialmente en Puerto Príncipe, han obligado a miles de personas a huir de sus hogares. La situación humanitaria es crítica, con servicios esenciales suspendidos y violencias extremas, incluyendo violaciones y ataques dirigidos a civiles.