El regreso de los estudiantes a la escuela en Cuba conlleva numerosos ajustes para las familias y los docentes. A pesar de los desafíos relacionados con los cortes de electricidad y los recursos limitados, las autoridades educativas se esfuerzan por garantizar una escolaridad sostenible. Los padres, como Patricia Pérez, se organizan para preparar a sus hijos, mientras que surgen iniciativas comunitarias para superar las escaseces de materiales escolares.