Ecuador enfrenta un aumento alarmante de los casos de dengue, con cifras que superan las de 2025. Las condiciones climáticas favorables, como el aumento de las temperaturas y las lluvias, contribuyen a la proliferación del mosquito Aedes aegypti. Para combatir esta situación, se han liberado millones de machos estériles, pero los métodos tradicionales siguen siendo esenciales en la lucha contra la enfermedad.