El gobierno ecuatoriano ha destinado fondos para anticipar los efectos del fenómeno El Niño, que podría afectar a 1,3 millones de personas. Los 650 millones de dólares, provenientes de presupuestos institucionales, se asignarán a acciones preventivas como el mantenimiento de infraestructuras, el fortalecimiento de los establecimientos de salud y educación, así como la implementación de alojamientos temporales para los damnificados.