Se llevaron a cabo manifestaciones en Quito, Guayaquil, Portoviejo y Babahoyo para exigir al gobierno una mejor atención para los pacientes con enfermedades renales. Los manifestantes simbolizaron a las víctimas con sillas vacías frente al palacio presidencial. El colectivo de pacientes denuncia la falta de financiación de los tratamientos y una importante deuda del Estado con las clínicas de diálisis.