Este año, el regreso a clases en Cuba se presenta como un verdadero desafío. Las escuelas deben reabrir sus puertas, pero esto requiere un compromiso colectivo de los docentes, los padres y los alumnos. La presencia de los docentes en clase es crucial, especialmente para las materias complejas. Las instituciones enfrentan situaciones variadas según las regiones, y se espera una movilización de voluntarios para apoyar la educación. El entusiasmo de los alumnos por reencontrarse con sus compañeros y aprender se mantiene intacto, a pesar de las dificultades económicas del país.