El proyecto de decreto del gobierno francés tiene como objetivo elevar el límite de los gastos de salud, en respuesta a la inflación observada desde 2005. Esta medida, que debería entrar en vigor el 1 de octubre, incluye una revisión de los montos cada uno a dos años. Los pacientes mayores también deberán abonar una participación fija por cada consulta. El déficit de la Seguridad Social podría alcanzar niveles preocupantes en los próximos años.