Un estudio reciente ha revelado que el 19 % de los jóvenes brasileños se declaran fumadores, una cifra superior a la media nacional. Este hecho alerta a los especialistas sobre la vulnerabilidad de los adolescentes ante la dependencia de la nicotina. El primer contacto con el tabaco suele producirse alrededor de los 16 años, aumentando los riesgos de dependencia. Además, un tercio de los brasileños está expuesto al humo pasivo, aumentando los riesgos de cáncer de pulmón.