En la URSAPHARM-Arena, el equipo de Elversberg, dirigido por Vincent Wagner, comenzó a toda velocidad marcando dos goles rápidos, provocando la euforia de los aficionados. En la segunda mitad, David Mokwa amplió el marcador a tres antes de que una reacción tardía de Leverkusen, con dos goles, no fuera suficiente para evitar una derrota. Este partido inaugural quedará grabado en la historia de Elversberg, que dejó una fuerte impresión.