Una encuesta reciente revela que la presidenta cuenta con un apoyo del 51,7 % de los encuestados, aunque el 30 % expresa su desaprobación. La confianza en su capacidad para resolver los problemas de inseguridad es compartida, con un 41,7 % de las personas encuestadas expresando poca o ninguna confianza. A pesar de una aprobación mayoritaria, surgen críticas sobre su falta de acciones en cuestiones fundamentales y la nominación de ministros considerados inexpertos.