La antigua presidenta destacó que las empresas sufren una disminución en las ventas y dificultades financieras. Señaló que el costo de la vida ha aumentado considerablemente, dificultando el acceso a una alimentación equilibrada para muchas familias. Esta situación obliga a los hogares a destinar una parte más importante de sus ingresos a gastos esenciales, limitando así sus posibilidades de compra.