La prevalencia de la enfermedad de Parkinson en Europa está experimentando un aumento alarmante, con consecuencias financieras significativas para los sistemas de salud. En 2019, aproximadamente 2,2 millones de personas estaban afectadas en 47 países, lo que generó costos directos de más de 17 mil millones de euros. El aumento de los casos, casi duplicados desde 1990, está relacionado con el envejecimiento de la población y mejores métodos de diagnóstico.