Durante un encuentro en Belo Horizonte, el presidente declaró que la abolición de la semana laboral 6×1 favorecería un mejor equilibrio entre la vida profesional y personal. Esta reforma, que reduce el tiempo de trabajo a 40 horas por semana con dos días de descanso, ya ha recibido la aprobación de la Cámara de Diputados y está en proceso de revisión en el Senado. Lula destacó la importancia de esta iniciativa para las mujeres, que a menudo asumen responsabilidades familiares.