Una amplia operación de seguridad tuvo lugar en la República Dominicana, involucrando a agentes de la policía y fiscales en varias ciudades. Las fuerzas del orden incautaron 200 armas, incluyendo armas de guerra, así como 40,000 municiones, muchas de ellas sin marcaje. Se realizaron arrestos en establecimientos que operaban ilegalmente. Esta iniciativa tiene como objetivo fortalecer el control de armas en el país.