El gobierno peruano ha decidido poner fin a sus relaciones diplomáticas con Irán, invocando preocupaciones sobre la seguridad internacional y el deterioro de los valores democráticos en el país. Esta decisión sigue a la observación de las restricciones impuestas por el régimen iraní y al aumento de las tensiones en Oriente Medio. Sin embargo, Perú mantendrá relaciones consulares con Irán.