La reforma electoral en Italia, apoyada por la primera ministra Giorgia Meloni, genera tensiones políticas. Tras su aprobación en la Cámara de Diputados, el texto será votado en el Senado a partir del 9 de septiembre. Los partidos en el poder consideran que pondrá fin a la inestabilidad gubernamental, mientras que la oposición la califica de maniobra para reforzar el poder actual. Miles de enmiendas están en preparación para intentar modificar el proyecto.