Las compañías marítimas redirigen sus cargamentos hacia San Petersburgo y otras rutas alternativas debido a la escalada de riesgos. Akkon Lines ha suspendido sus servicios hacia los puertos rusos tras un ataque con drones a uno de sus barcos. Otras empresas, como MSC y Arkas Line, también han cesado sus operaciones hacia Novorossiysk. La situación impacta gravemente las exportaciones de productos agrícolas y el transporte marítimo en la región.