El ministro de Relaciones Exteriores iraní acusó a sectores en Estados Unidos de influir en los precios de la energía para mantener al presidente Trump en una "guerra perdida". Hizo referencia a esfuerzos de grupos pro-israelíes para prolongar las hostilidades, mientras que la población estadounidense siente los efectos del aumento de precios. Las restricciones marítimas frente a Ormuz complican la situación, con una fuerte disminución del tráfico comercial.