La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodriguez, defendió el acuerdo petrolero firmado con Estados Unidos, afirmando que el país mantendría su soberanía sobre sus recursos. Este acuerdo, considerado "histórico", busca relanzar la industria petrolera venezolana a cambio de inversiones estadounidenses. Sin embargo, surgen críticas, especialmente entre los partidarios del chavismo, sobre sus implicaciones para la economía nacional y la creciente dependencia de Washington.