El exelecto Alain Bénard fue condenado por la corte de apelaciones de Saint-Denis a tres meses de prisión suspendida y a una multa de 3 000 euros por comentarios considerados discriminatorios hacia la comunidad musulmana. Ausente durante la audiencia, su defensa fue rechazada por las partes civiles, que denunciaron declaraciones violentas. El veredicto confirma la decisión tomada en primera instancia, provocando una fuerte reacción de las asociaciones musulmanas.