El gobierno australiano planea regular la inteligencia artificial mediante una nueva legislación. Esta iniciativa tiene como objetivo establecer normas sobre la ubicación de los centros de datos, alejándolos de las escuelas y de las zonas residenciales. Nueva Gales del Sur, que ya cuenta con numerosos centros, está considerando nuevos proyectos. El primer ministro Albanese también desea regular el uso de los recursos por parte de estas infraestructuras.