La decisión del ministerio de la Transición ecológica de proteger el Correlimos de Hudson y el Pequeño Caballero suscita una fuerte reacción de los cazadores de Saint-Pierre-et-Miquelon. Denuncian una falta de concertación y estiman que esta medida no toma en cuenta las especificidades locales. La Federación de cazadores también impugna el cambio de nombre de una de las especies, afirmando que esto crea confusión sobre su clasificación.