El control sorpresa realizado por el CODAF en Saint-Leu reveló que cuatro monitores de parapente habían dado positivo en las pruebas de estupefacientes. Estos instructores, voluntarios o profesionales, han sido suspendidos por seis meses. Esta situación ha suscitado reacciones en el medio, algunos pidiendo equidad en los controles deportivos. El presidente de la Liga de vuelo libre ha expresado su preocupación por la imagen negativa de la actividad.