La gendarmería intensifica sus operaciones de control en la Comté tras un trágico accidente ocurrido recientemente. Doce militares patrullan en canoa para recordar las normas de seguridad a los navegantes. Se hace hincapié en la prevención de comportamientos de riesgo, especialmente el consumo de alcohol. También se imponen multas por el incumplimiento de las instrucciones, lo que demuestra una voluntad de asegurar las actividades náuticas.