La huelga de las azafatas y los tripulantes de cabina de French Bee, inicialmente prevista del 27 al 31 de agosto, se prolonga hasta el 6 de septiembre. Los sindicatos denuncian la falta de negociaciones y condiciones de trabajo consideradas degradantes, especialmente en lo que respecta a salarios y horarios. A pesar de la creciente movilización, la dirección no ha iniciado discusiones para resolver el conflicto, lo que ha provocado perturbaciones en el servicio.