A pesar de una legislación que prohíbe el acceso a las redes sociales para menores de 16 años, los jóvenes australianos parecen estar regresando gradualmente a estas plataformas. Los datos muestran un aumento en el uso de TikTok, Snapchat e Instagram, con adolescentes eludiendo las restricciones a través de VPN o falsificando su edad. Las autoridades ya cuestionan la eficacia de esta ley, que está siendo observada de cerca por otros países.