Los mangos de Nueva Caledonia anuncian una temporada que comienza antes de lo habitual, con una floración particularmente abundante. Las condiciones climáticas, marcadas por un invierno austral más fresco, han favorecido este fenómeno. Los fruticultores, como Jérôme Troyat, se muestran optimistas respecto a la cosecha, aunque factores como el viento y la sequía siguen siendo preocupaciones importantes. Los polinizadores ya están activos en los huertos.