Del 10 de julio al 28 de agosto, el Mémorial ACTe acogió noches festivas, suscitando interrogantes sobre la pertinencia de tales animaciones en un lugar dedicado a la memoria de las víctimas de la esclavitud. Serge Romana destacó la discrepancia entre el ambiente festivo y la vocación memorial del establecimiento. La dirección defendió estos eventos, precisando que una carta rige su organización, pero se han señalado incumplimientos.