El gobierno neozelandés propone un proyecto de ley para prohibir el acceso a las redes sociales para los jóvenes menores de 16 años. Esta iniciativa busca proteger a los niños de contenidos dañinos y de los efectos negativos de las plataformas sociales. Empresas como Meta podrían enfrentar multas significativas en caso de incumplimiento. El proyecto podría encontrar oposiciones dentro de la coalición gubernamental.