El 31 de agosto, un vuelo de ICE Air aterrizó en Vieux-Fort, transportando a seis personas expulsadas de Estados Unidos. Esta transferencia se enmarca en un acuerdo no vinculante entre Santa Lucía y Estados Unidos, permitiendo la recepción de 40 individuos por año. Estas personas, que no son criminales, deben probar su estatus migratorio. El gobierno local ha solicitado ayuda financiera para su integración, mientras que la OIM les asiste en su acogida.