El fotógrafo Stéphane Sayeb falleció en París a la edad de 66 años, víctima de una enfermedad repentina. Llegó a Tahití en los años 70, inmortalizando la vida cotidiana, las bodas y el Heiva, con pasión y sensibilidad. Reconocido por su sonrisa y su mirada única, continuaba capturando momentos de vida incluso en París. Sus seres queridos y la comunidad le rinden homenaje por su talento y humanidad.